Pasar a la atención sanitaria de adultos
Cumplir 18 años es muy importante, y no sólo porque puedas votar. También es el momento en que empiezas a tomar el control de tus propias decisiones sanitarias. Estamos aquí para ayudarte.
Consulta los siguientes módulos para obtener consejos sencillos y reales que te ayudarán en la transición de la atención sanitaria pediátrica a la de adultos. Es tu salud y tu futuro.
¿Qué diferencia hay entre la atención sanitaria pediátrica y la de adultos?
Los pediatras se centran en el crecimiento, el desarrollo y las enfermedades comunes de la infancia. Los médicos de adultos trabajan con usted para que se mantenga sano, detecte posibles problemas a tiempo y controle su salud a largo plazo.
¿Quién será mi médico cuando deje de ir al pediatra?
Despedirse del pediatra puede ser duro. Has creado un clima de confianza, conoce tu historial médico y las visitas te resultan familiares. Pero cuando te conviertes en adulto, tus necesidades sanitarias cambian y es hora de encontrar un médico que pueda ayudarte en esta nueva etapa de tu vida.
¿Qué pasa con el seguro médico cuando cumplo 18 años?
Cumplir 18 años conlleva muchos cambios, incluido el seguro médico. Algunos adolescentes siguen cubiertos por el plan de sus padres o tutores hasta los 26 años, pero otros pueden perder la cobertura al cumplir los 18, sobre todo si tienen Medicaid.
Atención urgente o urgencias: ¿cómo saber dónde acudir?
Supongamos que se pone enfermo o se hace daño cuando la consulta de su médico está cerrada y necesita atención médica. Puede resultar confuso saber adónde ir, así que es bueno conocer las opciones de antemano.
¿Puedo hablar con mi médico si me siento deprimido o ansioso?
Sí, tu médico de cabecera puede ser un buen punto de partida si te sientes ansioso, triste o agobiado. La salud mental es tan importante como la salud física, y tu médico puede ayudarte a averiguar qué está pasando y qué hacer a continuación.
¿Cuándo debo acudir al médico de adulto y qué vacunas necesito?
Hacerse un chequeo una vez al año es una buena costumbre. Aunque estés sano, estas visitas ayudan a detectar problemas de salud a tiempo y a mantener las vacunas al día.





